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En el entorno de la Estación Invernal San Isidro puede conocer una forma diferente de pasar sus vacaciones de verano. Adéntrese en la montaña, en sus rÃos, valles y bosques y descubra todas las posibilidades de la comarca también durante los meses de verano. La estación en verano, Mountain Bike
Cada vez son más los practicantes del mountain bike, por muy diversas razones: unos se adhieren a una nueva forma de entender las excursiones en la naturaleza; otros quieren seguir subiendo laderas abruptas sobre dos ruedas cuando la mayorÃa de montañas están ya vedadas para las motos; los hay que llegan atraÃdos por el hecho de realizar alguna actividad fÃsica, y también hay quienes buscan el componente más competitivo de la práctica al realizarse en grupo. Sin embargo, todos ellos coinciden en que el mountain bike es un deporte y un estilo de vida apasionante y divertido. En los alrededores de la Estación Invernal de San Isidro existen empresas especializadas en enseñar todos y cada uno de los secretos de este deporte con programaciones que pueden versar sobre:
La estación en verano, rutas a caballo.
Las salidas a caballo permiten redescubrir rutas y paisajes desde la perspectiva del jinete, recuperando un animal que durante siglos ha sido fundamental para desplazarse o para trabajar. Los modernos «caballeros» reciben sus primeras clases teóricas de monta en el picadero correspondiente, que pasan a ser prácticas una vez superados los objetivos más elementales. Y después de conocer a fondo la teorÃa y la práctica sobre el caballo y su entorno (cuidado y manejo en el picadero, salidas al campo, pruebas de destreza...) se realiza una interesante salida de un dÃa completo, atravesando maravillosos paisajes que unen, de alguna manera, los caminos de Puebla de Lillo, Redipollos y Cofiñal, para terminar en el asombroso y milenario Pinar de Lillo, una especie de auténtico paraÃso de obligada visita. La estación en verano, senderismo.
Se caracteriza por ser una práctica lúdica y deportiva que no sólo estimula el contacto con la naturaleza sino que además permite la posibilidad de acceder a un mejor conocimiento de una zona en sus aspectos geográficos, históricos y humanos. Los itinerarios pueden incluir desde grandes travesÃas de muchos kilómetros y jornadas, a trayectos cortos de un dÃa. Estos recorridos evitan por norma el asfalto y la zonas densamente pobladas. La Comarca del Alto Porma y sus alrededores ofrecen las más variadas y atrayentes excursiones para todos los grupos y edades. Como reseña se pueden señalar excursiones tan impactantes como las que sugerimos a continuación:
La estación en verano, escalada en roca.
En general, se pueden distinguir dos grandes tendencias: de un lado, cabe destacar la escalada deportiva, en la que se busca subir por paredes cortas con una fortÃsima pendiente. Trepar por un rocódromo es un ejemplo de esta especialidad. Por otro lado la escalada nos muestra también una cara más alpinÃstica, muy ligada al montañismo tradicional. Todo buen aficionado ha de dominar el encordamiento, el apoyo y las técnicas de progresión en paredes para llegar a la cima. Se viene practicando en la Comarca del Alto Porma una escalada de iniciación que puede ser muy bien, cantera de futuros escaladores. Comienza esta actividad con una toma de contacto entre debutantes y profesores especializados, que termina en una programación conjunta que más o menos presenta las siguientes fases:
Como se apuntaba, este cuadro de actividad puede desarrollarse para un nivel de iniciación, pero la riqueza de las montañas de la Comarca del Alto Porma y sus alrededores hacen que se puedan desarrollar importantes escaladas a montañas de más de 2.000 metros de altura, como es el caso del Pico Torres o cualquiera de las existentes en el cercano Parque Nacional de Picos de Europa (Naranjo de Bulnes, Peña Santa...). La estación en verano, parapente.
En el incomparable marco de las montañas del Porma y dentro del sugestivo enclave de la Peña Susarón, el lago de Isoba o en la propia Estación Invernal de San Isidro, se vienen desarrollando desde hace años una serie de cursillos de parapente que bien pueden calificarse como un acontecimiento dentro del ámbito de los deportes no convencionales. Las piruetas del parapente apasionan a propios y extraños. Los parapentes salen equipados con todo el material que exige la actividad, se comprueba la dirección del viento, se elige la zona de pruebas, y después de la obligada teorÃa, se comienza la actividad propiamente dicha, con el despliegue de la vela, carrera y levantamiento de vela y después.....a volar. Los montañeses, curtidos por todos los vientos, contemplan sin embargo con la boca abierta y el corazón en un puño aquél espectáculo, y mudos de asombro, siguen con la mirada alta los caprichosos vaivenes que desde las alturas vienen balanceando a los intrépidos parapentistas para terminar cayendo en las llanuras de algún valle. La estación en verano, deportes náuticos.
De esta manera, el Windsurf se puede practicar en el citado pantano a tan solo 55 km de León y a 25 de las pistas de San Isidro. Según los técnicos y practicantes de este deporte es este embalse ideal para las prácticas de vela, ya que su configuración orográfica permite la entrada de vientos francos a cualquier hora del dÃa sin soles molestos ni apenas calmas totales. Igualmente es practicable, y de hecho se viene haciendo, la otra vela ligera, como Optimist, Vaurien, 420, 470 etc... o el piragüismo en todas sus variantes y el rafting. Una verdad indiscutible es que los deportes náuticos se consideran hoy deportes de masas en una sociedad medianamente desarrollada como la nuestra, al igual que lo es el esquà o el snowboard. Lo más difÃcil, que es el agua y el viento, lo tenemos en abundancia en el Pantano del Porma y sus rÃos. Deslizarse suavemente o con rapidez, según los vientos, los caudales y nuestras fuerzas sobre la superficie del agua, sin ruido, sin estridencias, oyendo solamente el murmullo del viento o el ligero roce del agua bajo el casco o la tabla y disfrutando de los más inaccesibles parajes y paisajes de la zona es un placer tan profundo para un deporte que en adelante ya no sabrá prescindir de él. La estación en verano, deportes autóctonos.
Estos corros de aluche, tÃpicos tan solo en una zona determinada de la montaña y la ribera leonesas, se remontan al siglo X, época en la que la repoblación presentaba con cierta frecuencia conflictos fronterizos en los asentamientos de los distintos pueblos que surgieron a raÃz del desplazamiento árabe hacia el sur de la PenÃnsula. Estas cuestiones y discrepancias terminaban en una especie de campo de honor donde los litigantes luchaban respetando unas normas cuya pureza era controlada por los expectantes convecinos que rodeaban a los luchadores jaleándoles o increpándoles, según el vÃnculo que les uniese a ellos. Esa es un poco la historia de la tradicional Lucha Leonesa, pero también existen en la zona otros deportes autóctonos como es el caso del juego de los bolos, con antecedentes célticos, que forma parte del paisaje costumbrista de esta montaña durante los meses de verano. El club «El Soto» de Boñar y las concurridas boleras de cualquier pueblo ofrecen en estos meses una bella imagen de convivencia y deportividad. La estación en verano, caza y pesca
Concretamente, este es el caso de la caza y la pesca, las cuales en nuestros caudalosos rÃos y escarpados montes y montañas se practican desde siempre de manera natural y controlada. Numerosos vedados de pesca existen en rÃos de tradición truchera como son el Porma o el Curueño donde poder pasar «con caña en mano» inolvidables jornadas de pesca. Pero la orografÃa de la Comarca, y en concreto la propia Estación Invernal de San Isidro y sus alrededores, hace que nos encontremos de lleno en el corazón de la Reserva Nacional de Caza de Mampodre, donde entre otras especies podremos divisar auténticas manadas de corzos y rebecos transitando de un valle a otro, asà como venados y numerosos ejemplares de jabalÃ. Tras una estupenda jornada de caza o pesca, siempre le quedará al visitante la posibilidad de degustar los más exquisitos platos de la gastronomÃa leonesa que gustosamente le serán servidos en cualquiera de los numerosos establecimientos hosteleros de la zona. |
La Estación 


El mountain bike, que se abrevia MTB o BTT, es una nueva forma de excursionismo que consigue combinar el amor por la naturaleza y la afición por el ciclismo y la aventura. Algunos lo consideran como el trekking en dos ruedas y permite llegar a lugares inaccesibles para las bicicletas convencionales.
El turismo ecuestre se podrÃa definir como una forma de viajar por motivos culturales o por la atracción de la aventura empleando como medio de desplazamiento el caballo.
El treking o senderismo es una actividad de ocio desarrollada en el medio natural. Consiste en seguir una ruta marcada sobre el terreno generalmente en un mapa o en el propio camino.
Los diccionarios definen la escalada como la acción de subir una pared trepando. A medias entre la técnica más depurada y el reto imposible, esta disciplina se ha convertido en todo un fenómeno de masas durante el siglo XX. Se trata, sin duda alguna, de una de las modalidades reinas del mundo de la aventura.
El parapente es como flotar sobre una nube. En un parapente no se realizan maniobras bruscas. Tampoco se sienten sensaciones extremas ni se desciende a velocidad de vértigo. Se trata de dejarse mecer por el viento y observar a vista de pájaro el mejor de los paisajes.
Con la misma fuerza que se iniciaron los deportes blancos, comienzan en la zona y hacen furor los denominados deportes náuticos, que congregan a gentes ávidas de surcar las aguas del Embalse del Porma en pequeñas embarcaciones a vela o Windsurf o descender por los rÃos Porma o Curueño a bordo de una balsa neumática para la práctica del Rafting o en las tradicionales canoas o kayaks.
El verano de nuestra zona tiene el privilegio de ofrecer a los amantes del deporte autóctono leonés dos «Corros de Aluches» de primera categorÃa: el de Las Nieves de Lillo y el de San Roque de Boñar.
El turismo de interior se ha consagrado durante los últimos años como una muy buena alternativa al mar y la playa durante los meses estivales. Por eso además de las actividades que hemos descrito anteriormente, la Comarca del Alto Porma ofrece al visitante un sinfÃn de peculiaridades culturales y de ocio que poder desarrollar.















